Bioquímica estructural para salvar vidas

Ernst Chain y Max Perutz también huyeron del horror en su juventud, procedían de familias judías en los albores de la Segunda Guerra Mundial. El primero, berlinés, reconocido pianista y crítico musical, perdió a su madre y hermana en la guerra y fue profundamente creyente. El segundo, vienés, avezado montañero y esquiador, consiguió salvar a su familia y renunció respetuosamente a la religión. Ambos, tan diferentes entre sí, fueron acogidos en Inglaterra y nos brindaron dos joyas de la ciencia del siglo XX. El primero, el aislamiento, la purificación y determinación de la composición de la penicilina, antibiótico que ha salvado millones de vidas. El segundo, determinó la primera estructura molecular de alta resolución de una proteína: la de la hemoglobina, fundamental en el transporte de oxígeno en mamíferos. Perutz dedicó más de 15 años de paciente labor a esta investigación.

Obra por Alberto Pieruz